Ojalá puedas pasar media hora en el Cielo antes de que el Diablo sepa que has muerto

Antes de comenzar, permítanme un par de apuntes.

Tras visionar “Beowulf” e “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal” uno se da cuenta de que sus directores, Robert Zemeckis y Steven Spielberg, deberían volver al camino de cine adulto que habían dejado entrever con películas como “Náufrago” y “Munich” y dejarse de proyectos infantiles que ya no les pegan ni con cola y resultan decepcionantes. Dicho esto vamos a hablar de la última película de un director que a sus 84 años sigue haciendo cine la mar de bien. Estoy hablando de Sidney Lumet y de “Antes que el diablo sepa que has muerto”.

Sidney Lumet pertenece a la llamada generación de la televisión, un grupo de realizadores que hicieron sus pinitos en la naciente pequeña pantalla antes de saltar al celuloide en la década de los 50. Esta pandilla no tuvo el germen de unidad que la de los barbudos de los años 70, pero agrupa a un puñado de realizadores que han legado una serie de películas buenas o memorables. Ahí estaban Robert Mulligan, Arthur Penn, John Frankenheimer, Sam Peckinpah, Robert Altman, Richard Brooks o Don Siegel, así que la cosa no es para tomársela a broma, pero es en Lumet en quien nos centraremos en este artículo.

Lumet debutó en 1957 con la adaptación al cine de la obra teatral “Doce hombres sin piedad”. Más allá de ser una versión de cartón piedra de un éxito teatral realizada por un pipiolo, nos encontramos ante una cinta que a través de una serie de intérpretes en estado de gracia que reflejan diversas actitudes humanas ante un tema tan espinoso como el de condenar a un joven a la pena de muerte. El director sabe dotar a la narración del ritmo y la intensidad precisos para mostrar un fresco apasionante pese a estar desarrollado casi en su totalidad dentro de una sala.

Con esta opera prima Lumet prometía convertirse en un director de postín y así lo siguió demostrando. Películas como “Serpico”, “Tarde de perros”, “Network” o “Veredicto final” cimentaron su fama a través de los años, usando siempre la Gran Manzana como plató, y es que Nueva York ha sido escenario de casi todas, por no decir todas sus películas. En los años 90 su estrella se fue apagando poco a poco y llegó a tocar fondo con el desafortunado remake de “Gloria”, que protagonizó una Sharon Stone en decadencia.

Tras unos años de dar tumbos, Lumet regresó en 2006 a la pantalla grande con “Declaradme culpable”. La industria ya le daba por muerto, pues sus compañeros de generación habían fallecido o colgado la claqueta y sus últimas incursiones en la gran pantalla no habían dado para mucho. Es por ello por lo que en 2005 le dieron el Oscar honorífico en compensación a las 5 veces que estuvo nominado y no ganó la estatuilla. Además una cinta judicial con Vin Diesel de protagonista como mafioso con peluquín no prometía demasiado, pero Lumet volvió por sus fueros. Sin tener que recurrir a manierismos, con una narración más preocupada en la historia y las interpretaciones, el director mostraba que el cachas de Diesel sabía hacer algo más que repartir leña y hacerse pasar por gracioso. La cinta tampoco era una obra maestra, pero evidenciaba que Lumet seguía en la brecha. Por su carácter de artesano nunca ha sido considerado uno de los grandes, pero su carrera (irregular, por otro lado) ha hablado por él a la hora de labrarle un merecido prestigio.

Y es en este contexto en el que llega “Antes que el diablo sepa que has muerto”, una historia que cuenta las consecuencias del robo que organizan dos hermanos a la joyería propiedad de sus padres para solucionar sus problemas económicos. Más allá de ser un thriller al uso, a Lumet le preocupan más las relaciones humanas de sus protagonistas, unos Caín y Abel de nuestros días. Ethan Hawke y Philip Seymour Hoffman bordan sus papeles de hombre gris y triunfador de la vida, respectivamente. A través de ellos vamos conociendo también a sus parientes, su visceral padre (Albert Finney tan bien como suele), la mujer del moderno Caín (una Marisa Tomei que sale la mayor parte de su tiempo en pelotas), que insatisfecha con su matrimonio es infiel con el hermano débil, en el que encuentra más cariño.

Lo que obtenemos con todo ello es una película de lo más recomendable, más por su vertiente intimista que por su parte de suspense, que parece importar menos al realizador. Lumet disecciona las frustraciones y la rabia interior de unos personajes que desembocarán en un desenlace digno de Shakespeare. Como el propio director ha declarado en recientes entrevistas, la familia, lejos de ser una fuente de estabilidad y cariño, es un hervidero de tensiones y una fuente de problemas que marcan a los sujetos en su devenir vital. Todo ello nos lleva de nuevo a “Doce hombres sin piedad”, en la que veíamos como el jurado más visceral y violento escondía una gran frustración a consecuencia del abandono del que fue objeto por parte de su propio hijo.

Lo dicho, una cinta (salvando las distancias) en la onda del “Mystic River” que hizo Clint Eastwood, con unos estupendos Hawke y Seymour Hoffman en unos papeles que les van como anillo al dedo (y es que Hawke siempre ha estado mejor haciendo de flojucho que de guaperas). Puestos a poner un pero, habría que haber reforzado la historia de Marisa Tomei y su relación con los hermanos, que podría haber dado un poco más de si, pero es un borrón menor en un producto bastante destacable. Uno se queda con esto, cine del de verdad, no con los quiero y no puedo que son “Zodiac” o “Promesas del este” (dos de las películas que más se han destacado de 2007, y que a mi me parecieron bastante planas y lejanas de esta que nos ocupa).

Así que ya saben, con 84 años se puede seguir haciendo cine como si tal cosa. Pese a llevar más de 50 años de carrera a sus espaldas y con todo lo que ha cambiado el panorama desde sus inicios, Lumet prefiere seguir rodando de forma fluida a estancarse. Luego está el caso del carcamal de Víctor Erice, que prefiere vivir dando seminarios sobre la muerte del cine y los cambios en la óptica del cinematógrafo y todas esas gilipolleces que le sirven para seguir saliendo en suplementos culturales, ser estudiado en doctorados y que el malditismo eleve a los cielos sus puñeteros ladrillos a los que él llama películas. Aprende de los maestros, Victorino.

Y antes de acabar otra reflexión.

¿Por qué Michael Haneke va a Estados Unidos a hacer un remake fotocopia de “Funny Games” y acaba con unos resultados más cercanos al estropicio que hizo Gus van Sant con “Psicosis”? Por el dinero, dirán los más desencantados. Pues bien, el filme ha tenido el espectacular taquillazo de 1 millón de dólares, que con eso igual pueden pagar el sueldo de la script porque para caviar va a ser que no. Espabílese usted, señor Haneke, que dentro de poco no le van a reír las pajas mentales ni los Zunzunegui de turno.

Y añado:

Llevaba varios meses sin ver “Días de cine”, porque el tono desganado y la previsibilidad en la que había caído el programa ya no lo hacía soportable ni por las gracias de Gasset. El otro día lo ví por curiosidad y qué decir. La siempre insufrible Cayetana Guillén Cuervo ha convertido el espacio en el subproducto que se podía esperar de una caterva de indies con ínfulas de trascender el espacio y el tiempo. Execrable, ciertamente.

Se despide, suyo de ustedes.

Una respuesta to “Ojalá puedas pasar media hora en el Cielo antes de que el Diablo sepa que has muerto”

  1. lasaga Says:

    No me interesa mucho según lo que leo, y esos actores la verdad que nunca me han llamao mucho, especialmente Hawke que desde que le vi en exploradores le odio, viendo sus aportaciones posteriores no es pa menos, por ejemplo con linklater y esas aberraciones sobrevaloradas pa indis flipadillos que no han visto casi nada…

    lo mejor del articulo es el combo final contra erice, zunzu, y demás… sabes que muchos te odiarían por eso no? je je

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: